22 marzo, 2013

LA SIN PRIMAVERA DE ROY

Que irónico,  el día de la primavera donde todo es renacimiento  e inicios, uno de mis mejores amigos se fue. Hoy en la mañana murió, no es  fácil enfrentarse a la muerte. Mi mamá lo quería mucho, era parte de la familia, siempre nos alegraba los días, hacia muchas "tarugadas". Yo creía que él tenia mucha suerte, cuando era bebe se cayó de la cama y se dio un golpazo que le dejo la nariz un poco chueca. A los dos meses del accidente, se aventó de las escaleras, creíamos que ahora si no la libraba, su mamá lo abrazo y lo llevo a su cama y lo besó, besó y besó durante un largo tiempo y él milagrosamente volvió a sonreír.
Fue muy diferente a mis otros amigos tenía un brillo en los ojos, lo decía todo, aunque casi no hablaba, expresaba sus emociones con su cuerpo y sus ojos-canica.
era delgado y fue muy feliz. Cuando yo tenia ganas de bailar, él era el único que se paraba y brincaba, brincaba, y brincaba conmigo durante un rato, si me cansaba él se detenía y si volvía a empezar nuevamente él muy leal me apoyaba


Yo lo quizé (quiero) mucho, pero no lloré tanto en su entierro porque recordé lo hermoso que fue conocerlo. Solo cuando llegaron sus hermanos y se despidieron, y cuando empecé a ver que la tierra cubría su cuerpo y vi que sus ojitos mostraban miedo, esas "caniquitas" cafés que expusieron felicidad ahora gritaban de miedo, no sé si porque no nos íbamos a ver jamas o porque no sabia que era la muerte, nunca le expliqué que era, creí que lo sabia (o sera porque tampoco yo se qué es), ahí si llore, jamas había visto semejante expresión en él, no hablaba mucho, pero me regalo grandes silencios como los grandes sabios, yo le decía "hey roy, creo que esta es tu segunda vuelta a la vida" él solo me miraba y con su nariz chueca me olfateaba.



Hace unos días yo lo notaba extraño ¿Creen que los perros sepan cuando se van a morir? antier le empezó a dar unos retortijones en la panza como si alguna comida le hubiera hecho daño, mi mamá le dio una pastilla (tal vez eran indicios de que el gran Roy ya no era tan fuerte) toda esa tarde la pasamos untos, le leí varios poemas y el atento con sus canicas me escuchaba y cuando acababa se revolcaba entre mis cobijas como diciéndome "léeme  mas" le leí un librito y después solo se acerco a mis piernas y se calmo, yo prendí algo en la tele y nos quedamos un ratito acostados, siempre le latía bien fuerte el corazón y con un ritmisidad "tum, tum ... tum; tum, tum... tum" mis manos lo escuchaban latir muy fuerte.



Ayer casi no lo vi  en la mañana se poso en mis piernas pero yo apurada tuve que irme, regrese muy tarde y lo abracé, cuando me senté en la computadora, se volvió aposar en mis piernas y fue todo. En la noche algo raro paso yo estaba a punto de dormir y escuché un ruido tras mi puerta como si la rasgaran  pero no hice caso, luego escuché unos retortijones como los de él y le grité "vete Roy" (cosa rara él ya no estaba enfermo) después escuché como si alguien se estrujara con la caja que tengo dentro de mi cuarto, me levanté y abrí la puerta, y otra vez los retortijones pero ahora cerca de mi cama, cuando vi hacia afuera del cuarto vi que no había nadie, incluso le hable y no salió, pero no sentía miedo, sabia que era  él, justo ahora puedo escuchar sus patitas caminar a tras de mi, sus pasos siempre fueron muy delicados.



Hoy en la mañana  mi mamá me despertó diciendo que lo habían atropellado (vaya forma de despertar) salí en calcetas y en pijama, sobre la calle vi tendido a mi "amoshito" cubierto de su liquido rojo, estaba tendido con sus caniquitas ausentes, pero que al mismo tiempo reflejaban miedo, con su naricita chueca y su cuerpo delgado sin vida, sentí mucho coraje y mas cundo dos señoras me vieron y se rieron  no pude acercarme tanto porque pasaban muchos carros. Entré a mi casa me puse los zapatos y un suéter, salí nuevamente a recoger su cadáver, opté por enterrarlo a lado del durazno como a Randy mi otro perrito que murió hace 5 años, tal vez el durazno los arrope con sus raíces y se vuelvan uno  los tres.  Yo siempre creí (creo) que Roy fue algo mas que un perro, llegue a creer en la re-encarnación, tal vez fue una persona, muy seguido le preguntaba ¿Quien eras Roy? me miraba y se reía (lo notaba en sus ojitos) después se ponía panza arriba y empezaba a dar vueltas en el piso muy alegre.



Aveces lo veía llorar, de sus ojitos se asomaban unas lagrimas que se posaban en las cuencas que se le formaban debajo de sus canicas y se acostaba a mirar a ningún lado, como si recordara. No sé si todos los perros hagan eso (pero sus hermanos no lo hacían), cuando su mama murió solo él la despidió y noté su tristeza.

  No se me hacia difícil cantarle, hablar con él o sólo leerle, sentía que me entendía . Mi mamá dice que fue un perro muy humilde, jamas mordió a nadie, muchos de mis familiares y amigos lo querían porque no les ladraba al contrario se alegraba de verlos aun que no se hayan conocido antes, brincaba y movía la cola, era muy chistoso porque exageraba, movía medio cuerpo para mover la cola, creo que era su forma de expresar su gran, gran alegría y sus caniquitas que siempre brillaban.
Sin duda es muy difícil decirle adiós a los que queremos, pero me da gusto que él haya vivido cada instante de su vida perruna al máximo y que a toda la familia nos haya hecho muy feliz.

[[La muerte es un regalo igual que la vida, lo podemos tomar  con gusto o con desprecio. Somos un "anécdota en el tiempo" y de nosotros depende como queremos ser recordados.]]

A mi "rollito" el humilde ♥


















05 marzo, 2013

CANCIÓN DE HUMO





El humo de un tubo de escape, asemeja una danza,
se aviva solo de escuchar a los invasores con su casa nueva,
de mis labios escapan bocanadas de vapor de cigarro con siluetas de mujer,
que invaden este cuarto,tan solo de tararear la canción.

Aquella silueta busca escaparse por alguna hendidura,
se incorpora en las partículas del viento,
va dibujando una coreografía al son de la guitarra de Lalo Mora,
se pinta una sonrisa e invita a las partículas que deambulan por el vendaval 
a que disfruten con ella.

Se van difuminando entre el firmamento.
Escapando.
El cielo se convierte en un lienzo oscuro,
para pintar acuarelas con notas musicales, y cuerpos de humo,
volviéndose parte de un ciclo interminable. 



Yo, escupiendo residuos de cigarro,
formando poetas que añoran cantar sus versos,
            con un acordeón,
                             un violín, 
                                    o el diafragma.


Crio en mi garganta poetas de humo,
                   en mi vientre poetas de carne y hueso,
que danzan sus letras,
o se vuelven parte de mí,
que crean escenarios en aquel lienzo nocturno 
o se pierden conmigo en los arroyos de  Tijuana.


Creo a una poeta a partir de restos de cigarro, 
la creo también con la exhalación de la marabunta mecánica,
juego con su esencia
y la revivo a base de descargas de música norteña.